Teoría — La psicología del color establece que el rojo eleva el ritmo cardíaco y activa respuestas de alerta en el sistema nervioso.
Hipótesis — Si el rojo activa alerta, las marcas que lo usan no generan deseo de compra — generan urgencia artificial.
Tesis — Las marcas usan el rojo para suprimir la deliberación racional del consumidor, no para seducirlo. Es una táctica de presión, no de atracción.